MIS COSAS DE JACA

Estas páginas van destinadas a todas aquellas personas que quieren a su ciudad, como me sucede a mí con la mía, Jaca. Hablaré, pues, de “mis cosas” esperando que alguna de ellas pueda ser también la tuya o, sencillamente, compartas mi afición por “colarme” entre el pequeño hueco que separa la memoria de la historia, lo general de lo particular o lo material de lo inmaterial. Estas “cosas de Jaca” están construidas a base de anécdotas , fotos de ayer y hoy, recuerdos y vivencias mías y de mis paisanos y de alguna que otra curiosidad, que me atrevo a reflexionar en voz alta. No es mi propósito, pues, ocuparme de los grandes temas de los que ya han tratado ilustres autores, es más bien lo contrario: quiero hacer referencia a rincones ocultos, héroes anónimos, huellas olvidadas, sendas por las que ya no se pasa, lugares que fueron un día centro de atención y hoy han sido relegados a la indiferencia, al olvido o al abandono; a unos escenarios donde se sigue representando la misma obra pero con otros actores.

sábado, 13 de junio de 2015

JACA, AYER Y HOY

Puente de Zaragoza, también llamado de los Baños en 1917.

Ubicado en el antiguo camino que iba desde Zaragoza hasta Jaca se encuentra este puente medieval.  El caminante, tras pasar por las ventas de Betrán y Fontazones, llegaba al  río Gas. Una vez  pasado el puente, se encontraba con los  antiguos Baños Reales y podía  entrar a la ciudad por el Portal de los Baños. La primera foto fue hecha  por Julio Requejo  en 1917 y la segunda es de  2013; en esta queda al descubierto lo poco que se cuida nuestro patrimonio.

Foto tomada en otoño de 2013

AQUÍ PRIMERO SE DISPARA Y LUEGO SE PREGUNTA:
 
Nadie dice nada, nadie protesta, el viejo puente va siendo enterrado por el "progreso". Es algo a lo que nos tienen acostumbrados en Jaca. Nadie pregunta por la historia de ese puente, a pocos les interesa conservar lo que con tanto esmero hicieron y restauraron nuestros antepasados. Da la sensación que aquí primero se dispara y luego se pregunta. Por este puente pasaron andando, pasaron a caballo, pasaron con tartanas, con carrozas y con coches de caballos y, en 1860, pasó la primera diligencia que los jacetanos vieron llegar procedente de Zaragoza, tirada por ocho o más caballerias guiadas por un mayoral, un zagal y un delantero, ante la admiración de todo el vecindario; pues cuentan que, excepto los enfermos, todo el vecindario salió a recibirla a la puerta de los Baños y a la de San Francisco. Aunque, todo hay que decirlo, en uno de aquellos primeros viajes, una de las diligencias volcara al coger la curva del puente sobre el río Gas. Hasta entonces el viejo puente se sentía útil y no necesitó ensanchar su tablero.

Acceso a Jaca por el antiguo Camino Real que llegaba a Jaca desde Zargoza.
Poco despues, al terminar la nueva carretera por "Matafambres", la que que hoy va por Oroel a Zaragoza, obligó a realizar aguas abajo un nuevo puente sobre el río Gas. Así, este nuevo puente, también llamado de  "Zaragoza", sustituyó al de la imagen. Desde entonces, aunque abandonado y herido, el viejo puente, más mal que bien, resistió el paso de los años hasta la entrada del siglo XXI. 
Pero hoy lo han herido de muerte.
    Aparentemente el tráfico parece no justificar el brutal despropósito de la obra que ha concluido el 14 de marzo de 2017 y que  lo ha dejado tan solo para ser estudiado por los arqueólogos. 
Puede ser que los intereses económicos ahora justifiquen tan desdichada obra, pero creo que en pleno siglo XXI existen soluciones más imaginativas y respetuosas con el patrimonio que la que se ha llevado a cabo.

Foto tomada en marzo del 2017


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Al observar esta fotografía de estos jacetanos trabajando “a lomo caliente” bajo un sol de justicia, en agosto,  y sin la “sombra” de Oroel,  me he acordado de los personajes de los cuadros de Millet. Trabajadores pintados con ese realismo social que, como nadie, supo representar Millet, y que, al igual que los jacetanos,  parecen resignados a seguir con su cotidiano trabajo.


 

 “Aventando trigo”. Hombre y mujer  en una era a las afueras de Jaca con la silueta de la peña Oroel al fondo (1908). 



Pintura de Millet  “Las espigadoras”. el  mismo tema en la campiña de Barbizón (cerca de París) en 1857.  



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  No sé qué chaval de Jaca no le ha dado patadas al balón en los glacis de la Ciudadela: desde el "Campo del Chopo" (1960) al "Campo del Abeto" (2015)  
                             







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Este resto de un viejo y rústico acueducto sobre el río Gas se encuentra en la carretera que sube a  Oroel, muy próximo al camino que sale hacia la depuradora, antes de llegar al puente de San Salvador. Este acueducto aprovechando las aguas del barranco de Balatas que bajan de Oroel, tras atravesar un canal de cinc, regaba  las huertas  de la orilla derecha  del río Gas. Quedó  fuera de servicio  cuando se hizo el canal (1891)  para el riego de muchos campos de Jaca, entre los que se encontraban los del llano de la Victoria y los que vemos en la imagen.                          

                     




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En esta peluquería además de, afeitar, cortar, y rizar el pelo y  confeccionar postizos, su dueño, Francisco Clemente, profesor en cirugia menor, extraía muelas y raigones, extirpaba callos, ojos de gallo, y durezas de los pies.
 De esta impresionante foto, lo del cartel en francés me ha intrigado siempre. ¿Sería más barato cortarse el pelo  aquí que en Francia? ¿Dábamos mejor servicio? ¿Qué hacían los franceses por aquí? ¿Bajaban a las ferias de ganado? ¿ Venían a sanarse bajo la protección de Santa Orosia? (anuncio del año 1900)                          






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El otro día observé con espanto cómo comenzaban a pintar de un rojo butanero la parte baja  de esta casa situada en la avenida Primer Viernes de Mayo. Y, pensando que no  iba a volver a ver esa botella gigante de Calisay, que me acompañó en mis años mozos en el cotidiano ir y venir hacia  el Instituto Domingo Miral, hice esta  foto de la mitad de la botella que  aún no se han "bebido". No sé cuándo la pintarían, yo la he visto toda la vida.  Siempre le he tenido  mucho cariño a ese cartel y más desde que me enteré de que  la fórmula de ese licor estomacal de hierbas aromáticas, al igual que nuestra patrona Santa Orosia,  parece provenir de Bohemia ( la litografía original es de 1940)